Empresarios Dominicanos abogan porque sector sea ente de solidaridad y distribución equitativa de riquezas



Escrito por: ODALIS MEJÍA

La Responsabilidad Social Empresarial no debe ser vista como una acción comercial o de mercadeo, sino como acción una solidaridad para compartir parte de las riquezas acumuladas con los sectores que menos tienen y más necesitan de la sociedad.
A esta reflexión arribaron los empresarios dominicanos José Luis Corripio, Manuel García Arévalo y José Miguel González Cuadra durante el “Panel de alto nivel sobre Responsabilidad Social Empresarial (RSE) en el marco de la quinta versión de la Conferencia Internacional de Las Américas (Cila 2009), celebrada desde el miércoles hasta ayer en Bávaro, Punta Cana.
También señaló que la colaboración debe ser intensiva. “El empresario debe colaborar y contribuir hasta que le duela”, dijo.
Apuntó que aunque en el país muchos empresarios hacen obras de bien social todavía un gran grupo no hacen nada por los que necesitan de su apoyo.
Mientras García Arévalo señaló que la RSE es un acto de buena voluntad y de entregar parte de los beneficios de las empresas a la sociedad, al medio ambiente en una especie de “asociación ganar ganar” sin espera de desembolsos.
Indicó que debido a que el Estado tiene tantas presiones a nivel de la inversión social en renglones prioritarios como salud, educación, infraestructura, seguridad y la propia administración de la nación, sus presupuestos son cada vez más reducidos para enfrentar sus deberes, por lo que los empresarios han optado por destinar parte de sus ganancias a obras de bien social.
Una historia
Durante su participación, García hizo un recuento histórico de la RSE en el país, la cual se inició con la figura del mecenazgo a través de creación de fundaciones para el fomento de las artes, la cultura, la literatura, la educación y la salud.
Dijo que esta práctica es muy extendida hasta en países desarrollados como Francia y Estados Unidos, donde gran parte de las actividades literarias y culturales son patrocinadas por la empresa privada.
De su lado, González Cuadra apuntó que las empresas privadas pueden hacer mucho por la sociedad en que han desarrollo sus riquezas, tras instar a no desmayar en eso, pues en una nación “siempre falta mucho por hacer”.

¿Qué es la resiliencia? NOTA 1.


Sobre aporte de varios autores., 

Edición Licenciado Jorge Mercado.

La resiliencia es la capacidad para afrontar la adversidad y lograr adaptarse bien ante las tragedias, los traumas, las amenazas o el estrés severo.

Ser resiliente no significa no sentir malestar, dolor emocional o dificultad ante las adversidades. La muerte de un ser querido, una enfermedad grave, la pérdida del trabajo, problemas financieros serios, etc., son sucesos que tienen un gran impacto en las personas, produciendo una sensación de inseguridad, incertidumbre y dolor emocional. Aún así, las personas logran, por lo general, sobreponerse a esos sucesos y adaptarse bien a lo largo del tiempo.

El camino que lleva a la resiliencia no es un camino fácil, sino que implica un considerable estrés y malestar emocional, a pesar del cual las personas sacan la fuerza que les permite seguir con sus vidas frente la adversidad o la tragedia. Pero, ¿cómo lo hacen?

La resiliencia no es algo que una persona tenga o no tenga, sino que implica una serie de conductas y formas de pensar que cualquier persona puede aprender y desarrollar.

Características de las personas resilientes

Las personas resilientes poseen tres características principales: saben aceptar la realidad tal y como es; tienen una profunda creencia en que la vida tiene sentido; y tienen una inquebrantable capacidad para mejorar.

Además, presentan las siguientes habilidades:

Son capaces de identificar de manera precisa las causas de los problemas para impedir que vuelvan a repetirse en el futuro.

Son capaces de controlar sus emociones, sobre todo ante la adversidad y pueden permanecer centrados en situaciones de crisis.

Saben controlar sus impulsos y su conducta en situaciones de alta presión.
Tienen un optimismo realista. Es decir, piensan que las cosas pueden ir bien, tienen una visión positiva del futuro y piensan que pueden controlar el curso de sus vidas, pero sin dejarse llevar por la irrealidad o las fantasías.

Se consideran competentes y confían en sus propias capacidades.
Son empáticos. Es decir, tienen una buena capacidad para leer las emociones de los demás y conectar con ellas.

Son capaces de buscar nuevas oportunidades, retos y relaciones para lograr más éxito y satisfacción en sus vidas.


Nociones sobre Negocios Inclusivos












Un Negocio Inclusivo es una iniciativa empresarial que, sin perder de vista el objetivo final de generar ganancias, contribuye a la superación de la pobreza a través de la incorporación de ciudadanos de menores recursos a la cadena de valor.

Los Negocios Inclusivos se caracterizan por presentar garantías de sostenibilidad (Crecimiento Económico, Progreso Social y Balance Ecológico) en el tiempo. Su aplicación implica la construcción de una relación de confianza entre las partes, a partir de una colaboración activa y equitativa.


En sucesivas notas ampliaremos este concepto.




Relaciones sociales asimétricas: un tema en común entre RSE y los Negocios Inclusivos



¿Qué tienen en común los negocios inclusivos y la responsabilidad social empresarial?. Esta es una pregunta que se ha venido planteando a causa del protagonismo que tímidamente empiezan a tener los negocios inclusivos. La discusión ha avanzado  y  hay consenso en que los negocios inclusivos que se construyen desde la empresa tienen la base de una gestión socialmente responsable; y que, articulados a la cadena de valor, son una práctica concreta de responsabilidad social de desarrollo de proveedores.

Además de estos elementos que tienen que ver más con la visión desde la empresa y para la empresa,  hay otros asuntos importantes que son comunes a ambos, como la participación de otros  actores en procesos, resultados  e impactos.
La RSE y los Negocios Inclusivos nos hacen pensar en prácticas donde la empresa es un actor fundamental, pero no por eso se enmarcan en esferas privadas, ambas tienen un impacto y un alcance social que excede las fronteras de las propias organizaciones.
Esos otros actores son personas y comunidades, con voces y rostros particulares y concretos, no una masa en abstracto condensados en el rótulo stakeholders o grupos de interés; son los que viven los resultados de las acciones empresariales emprendidas bajo la bandera de la gestión responsable o los negocios inclusivos.
Este asunto, quizá por su obviedad, a veces se pierde de vista, o simplemente se desliza como un ítem en la “gestión de los grupos de interés”, tan propia de la responsabilidad social. La inquietud por cómo establecer relaciones entre empresas y comunidades (y valga anotar, otras organizaciones como Ongs)  no es menor,  y no puede perderse como un tema periférico en el debate.
El llamado al diálogo y a la conformación de alianzas, tan usual en estos contextos, es un asunto clave para comprender esta dimensión de relación social tan obviada.
Tanto en la RSE como en los Negocios Inclusivos esa relación está atravesada por el diálogo sobre intereses, derechos, necesidades, expectativas y responsabilidades de parte y parte, tanto de la empresa, como de las mismas comunidades. Sin embargo,  ¿es cuestión de solo tener buenas intenciones para construir un diálogo y una relación gana-gana?. 

Tener presente esta dimensión y explicitarla puede allanar el camino para construir relaciones de mutuo beneficio, que son el resultado de un proceso de conocerse  y crear confianza, y no una característica intrínseca de las relaciones empresa-comunidad.

Maniquíes humanos causan polémica en Italia

La cadena de indumentaria Coin contrató a modelos para mostrar su colección detrás de la vidrieras. Por su parte, la Confederación General Italiana de Trabajo acusó a la empresa de ir en contra de la dignidad de los trabajadores.
La presencia de maniquíes humanos en las vitrinas de la tienda 'Coin' en Milán, al norte de Italia, ha causado gran polémica. A pesar de haber acusado a la empresa de "comercializar con el cuerpo humano", Stefano Beraldo (el administrador de la tienda) ha explicado este lunes a los periodistas que "simplemente se trata de negocios" y ha añadido que es una práctica común en todo el mundo.

El mayor sindicato italiano, CGIL (de izquierdas), ha protestado contra la presencia de maniquíes humanos en las vitrinas, anunciando querer "defender el decoro de los trabajadores y la inteligencia de los clientes".

Tras las protestas, los modelos han continuado en sus puestos de trabajo, pero esta vez sujetando una pancarta que decía "incluso hacer de maniquí es un trabajo".

Uno de los modelos, Matteo Cupelli, de 19 años, ha declarado este lunes que no quiere escándalos ya que, según él, se trata simplemente de un trabajo: "Hacemos publicidad para ropa y otros objetos. Además, muchas tiendas hacen lo mismo. Los que pasan por las vitrinas pueden sentirse ofendidos o no, pero hay muchos jóvenes que nos apoyan".

Beraldo afirma que el grupo pretende, mediante esta campaña publicitaria, dar trabajo a los más jóvenes y asegura que los salarios están en regla.

Fuente: El Mundo.es

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